La causa principal de la pérdida de especies y factor de la migración de millones de personas para el año 2050 En el informe de evaluación de 3 años de referencia, más de 100 expertos describen los costos, peligros y opciones

La exacerbada degradación del suelo, causada por las actividades humanas está poniendo en riesgo el bienestar de dos quintos de la humanidad, causando las extinciones de especies e intensificando el cambio climático. También, es una de las causas principales de la emigración humana y aumento del conflicto, según el primer informe integral de evaluación con base empírica del mundo sobre la degradación y restauración del suelo.

Los peligros de la degradación del suelo, que costó alrededor del 10% del producto bruto anual mundial en 2010 a través de la pérdida de la diversidad biológica y servicios de los ecosistemas, están detallados para los responsables de formulación de políticas, junto con un catálogo de opciones correctivas, en el informe de evaluación de tres años elaborado por más de 100 expertos destacados de 45 países presentado en el día de hoy.

Producido por la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), el informe fue aprobado en el sexto período de sesiones del Plenario de IPBES en Medellín, Colombia. IPBES tiene 129 Estados miembros.

El informe se apoya en más de 3000 fuentes de conocimiento científico, gubernamental, indígena y local y brinda la mejor evidencia disponible para que los responsables de formulación de políticas tomen decisiones basadas en información real. El informe fue exhaustivamente revisado por colegas y mejorado con más de 7300 comentarios que se recibieron de más de 200 examinadores externos.

Grave Peligro para el bienestar humano

La rápida expansión y el manejo no sostenible de las tierras de cultivo y tierras de pastoreo es el factor directo global de degradación del suelo más extenso, causando la pérdida significativa de la diversidad biológica y servicios de los ecosistemas —seguridad alimentaria, purificación del agua, provisión de energía y otras contribuciones de la naturaleza que son esenciales para las personas. Esto ha llegado a niveles "críticos" en muchas partes del mundo, afirma el informe.

“Con impactos negativos sobre el bienestar de por lo menos 3200 millones de personas, la degradación de la superficie terrestre de la Tierra a través de las actividades del hombre, está empujando al planeta hacia la sexta extinción masiva de especies”, afirmó el Profesor Robert Scholes (Sudáfrica), copresidente de la evaluación con el Dr. Luca Montanarella (Italia). "Evitar, reducir y revertir este problema, además de restaurar el suelo degradado, es una prioridad urgente para proteger la diversidad biológica y servicios de los ecosistemas vitales para toda vida sobre la Tierra y para garantizar el bienestar humano".

"Los humedales han sido particularmente castigados", comentó el Dr. Montanarella. “Desde el inicio de la era moderna, hemos visto pérdidas del 87% en áreas de humedales, con el 54% perdido desde el año 1900”.

Según los autores, la degradación del suelo se manifiesta de muchas maneras: abandono de tierras, disminución de poblaciones de especies silvestres, pérdida de suelo y salud del suelo, praderas y agua dulce, así como la deforestación.

El informe afirma que los factores subyacentes que impulsan la degradación del suelo son los estilos de vida de alto consumo en las economías más desarrolladas, combinados con el aumento del consumo en las economías menos desarrolladas y emergentes. El consumo per cápita alto y en aumento, intensificado por el crecimiento continuo de la población en muchas partes del mundo, puede llevar a niveles insostenibles de expansión agrícola, extracción mineral y de recursos naturales y urbanización, generalmente ocasionando mayores niveles de degradación del suelo.

Para el año 2014, más de 1500 millones de hectáreas de ecosistemas naturales habían sido convertidas a tierras de cultivo. Menos del 25% de la superficie terrestre de la Tierra ha escapado de los impactos sustanciales de la actividad humana y los expertos de IPBES calculan que para el 2050 este porcentaje se habrá reducido a menos del 10%.

Las tierras de cultivo y de pastoreo ahora cubren más de un tercio de la superficie de la Tierra, con desmonte reciente de hábitats nativos que incluye bosques, pastizales y humedales, concentrados en algunos de los ecosistemas más ricos en especies del planeta.

El informe afirma que la creciente demanda de alimentos y biocombustibles probablemente llevará al aumento continuo de aportes químicos y de nutrientes y a un cambio hacia los sistemas industrializados de producción de ganado, en tanto se prevé que el uso de pesticidas y fertilizantes se duplicará hacia el año 2050.

Evitar la mayor expansión agrícola en hábitats nativos puede lograrse a través de aumentos de los rendimientos de las tierras de cultivo existentes; cambios hacia dietas que degraden menos el suelo, como las de alimentos basados más en plantas y menos en proteínas animales de fuentes no sostenibles y reducciones en pérdidas y desperdicios de alimentos.

Vínculos fuertes con el cambio climático

“A través de este informe, la comunidad global de expertos ha dado una advertencia urgente y directa, con opciones claras para abordar el daño ambiental extremo", afirmó el Sr. Robert Watson, Presidente de IPBES. 

“La degradación del suelo, la pérdida de la diversidad biológica y el cambio climático son tres caras distintas del mismo desafío central: el impacto cada vez más peligroso de nuestras elecciones sobre la salud de nuestro ambiente natural. No podemos permitirnos enfrentar ninguna de estas tres amenazas de manera aislada; cada una de ellas amerita ser la política de más alta prioridad y deben abordarse conjuntamente".

El informe de IPBES destaca que la degradación del suelo es una de las principales causas del cambio climático; solo la deforestación es responsable de alrededor del 10% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero inducidas por actividades humanas. Otro gran factor del cambio climático ha sido la liberación de carbono que anteriormente estaba almacenado en el suelo, siendo la degradación del suelo entre los años 2000 y 2009 la responsable de las emisiones globales anuales de hasta 4400 millones de toneladas de CO2.

Dada la importancia que tienen las funciones del suelo de absorción y almacenamiento del carbono, evitar, reducir y revertir la degradación del suelo podría proveer más de un tercio de las actividades de mitigación de gases de efecto invernadero más rentables necesarias para el año 2030, para mantener el calentamiento global debajo del umbral de 2 °C que se fijó como objetivo en el Acuerdo de París sobre cambio climático, aumentar la seguridad alimentaria y del agua, y contribuir a evitar el conflicto y la migración. 

Proyecciones para el año 2050

“En solo poco más de tres décadas a partir de ahora, aproximadamente 4000 millones de personas vivirán en zonas áridas", afirmó el Prof. Scholes. “Para entonces es probable que la degradación del suelo, junto con los problemas estrechamente relacionados al cambio climático, habrán forzado a entre 50 y 700 millones de personas a emigrar. La decreciente productividad de la tierra también hace que las sociedades sean más vulnerables a la inestabilidad social, particularmente en las zonas áridas, donde años con lluvias extremadamente escasas han sido asociados a un aumento de hasta el 45% de conflictos violentos".

El Dr. Montanarella agregó: “Se predice que para el año 2050, la combinación de la degradación del suelo y el cambio climático reducirá los rendimientos globales de los cultivos en un 10% como promedio y en hasta un 50% en algunas regiones. En el futuro, la mayor parte de la degradación ocurrirá en América Central, América del Sur, África subsahariana y Asia; las áreas a las que le quedan la mayor cantidad de tierra adecuada para la agricultura”.

El informe también enfatiza los desafíos que plantea la degradación del suelo, y la importancia de su restauración, para los objetivos internacionales clave de desarrollo, incluidas las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. “El mayor valor de la evaluación es la evidencia que brinda a las personas responsables de tomar decisiones en el gobierno, empresas, ámbito académico e incluso a nivel de las comunidades locales”, afirmó la Dra. Anne Larigauderie, Secretaria Ejecutiva de IPBES. “Con mejor información, respaldada por el consenso de los expertos destacados a nivel mundial, todos podemos hacer mejores elecciones para acciones más efectivas".

Opciones para la restauración del suelo

El informe puntualiza que en cada ecosistema se encuentran ejemplos exitosos de restauración del suelo y que muchas prácticas y técnicas debidamente probadas, tanto tradicionales como modernas, pueden evitar o revertir la degradación.

En las tierras de cultivos, por ejemplo, se incluyen entre ellos: la disminución de pérdida de suelo y mejoramiento de la salud del suelo, el uso de cultivos que toleran la salinidad, la agricultura de conservación y cultivos integrados, sistemas de silvicultura y ganado.

En las praderas con pastoreo tradicional, el mantenimiento de los regímenes apropiados de incendios y la reposición o desarrollo de prácticas locales de manejo del ganado e instituciones han demostrado ser efectivas.

Las respuestas exitosas en los humedales incluyen el control sobre las fuentes de contaminación, manejo de los humedales como parte del paisaje e inundación de humedales dañados por la desecación.

En las áreas urbanas, se identifican como opciones clave para la acción la planificación espacial urbana, replantación de especies nativas, el desarrollo de infraestructura ecológica como parques y cauces de ríos, la restauración de suelos contaminados y sellados (por ejemplo, debajo del asfalto), el tratamiento de las aguas residuales y la restauración de los cauces de los ríos.      

Las oportunidades para acelerar la acción identificadas en el informe incluyen:

  • Mejorar el monitoreo, los sistemas de verificación y datos de partida;
  • Coordinar la política entre los distintos ministerios para alentar simultáneamente prácticas de consumo y la producción más sostenible de productos básicos provenientes de la tierra;
  • Eliminar los "incentivos perversos" que promueven la degradación del suelo y promover incentivos positivos que recompensen la gestión sostenible del suelo; e
  • Integrar las agendas de agricultura, silvicultura, energía, agua, infraestructura y servicios.

Aunque pusieron énfasis en que los acuerdos ambientales multilaterales existentes brindan una buena plataforma para evitar, reducir y revertir la degradación del suelo y fomentar su restauración, los autores observan que se necesita mayor compromiso y una colaboración más efectiva a niveles nacionales y locales para lograr las metas de degradación neta cero del suelo, ninguna pérdida de la diversidad biológica y mejora del bienestar humano.

Brechas de conocimiento

Entre las áreas identificadas en el informe como oportunidades para nuevas investigaciones se encuentran:

  • Las consecuencias de la degradación del suelo en el agua dulce y los ecosistemas costeros; salud mental y física y bienestar espiritual; transmisión y prevalencia de enfermedades infecciosas;
  • El potencial de degradación del suelo para exacerbar el cambio climático y la restauración del suelo para ayudar tanto a la mitigación como a la adaptación;
  • Las vinculaciones entre la degradación y restauración del suelo y los procesos sociales, económicos y políticos en lugares alejados; y
  • Las interacciones entre degradación del suelo, pobreza, cambio climático y el riesgo de conflicto y de migración involuntaria.

Sentido económico y ambiental

El informe halla que el aumento del empleo y otros beneficios de la restauración del suelo con frecuencia exceden en gran medida los costos involucrados.  En promedio, los beneficios de restauración son 10 veces más altos que los costos (estimados en nueve biomas distintos) y, para regiones como Asia y África, el costo de la inacción versus la degradación del suelo es al menos tres veces más altos que el costo de la acción.

“Implementar completamente el conjunto de instrumentos probados para detener y revertir la degradación del suelo no solamente es vital para garantizar la seguridad alimentaria, reducir el cambio climático y proteger la diversidad biológica", afirmó el Dr. Montanarella, “sino que también es económicamente prudente y cada vez más urgente".

Haciendo eco de este mensaje. el Sr. Robert Watson dijo: “De los muchos mensajes valiosos del informe, este se encuentra entre los más importantes: implementar las acciones correctas para combatir la degradación del suelo puede transformar las vidas de millones de personas en todo el planeta, pero esto será más difícil y más costoso mientras más nos demoremos en actuar".

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En el día de hoy IPBES ha hecho público el Resumen para los responsables de formulación de políticas (SPM) del Informe de Evaluación de IPBES sobre la Degradación y Restauración del Suelo. El SPM presenta las opciones de políticas y los mensajes clave como fueron aprobados por el Plenario de IPBES.

Para acceder al SPM en línea visite https://goo.gl/oJ4DRq El informe completo (incluidos todos los datos) se publicará más adelante este año.

Tenga en cuenta que:  El informe de evaluación aborda la totalidad de los ecosistemas terrestres, entre ellos el suelo, y también cubre los ecosistemas acuáticos rodeados y alimentados por tierra, tales como ríos y lagos

Acerca de IPBES:

A menudo denominado como el «IPCC para la diversidad biológica», IPBES es un organismo intergubernamental independiente compuesto por 129 gobiernos miembro. Establecido por los gobiernos en 2012, brinda a los responsables de formulación de políticas evaluaciones científicas objetivas sobre el estado de conocimiento relativo a la diversidad biológica del planeta, a los ecosistemas y a las contribuciones que hacen a las personas, así como las herramientas y métodos para proteger y usar estos activos naturales vitales de manera sostenible.

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Lo más destacado

  1. Evitar, reducir y revertir la degradación del suelo y restaurar el suelo degradado, es una prioridad urgente para proteger la diversidad biológica y servicios de los ecosistemas vitales para toda vida sobre la Tierra y para garantizar el bienestar humano.
  1. La degradación del suelo, a través de las actividades humanas, está poniendo en riesgo el bienestar de al menos 3200 millones de personas.
  1. La degradación del suelo, a través de las actividades humanas, está empujando al planeta hacia una sexta extinción masiva de especies.
  1. La falta de sensibilización generalizada de la degradación del suelo como un problema es una gran barrera para la acción.
  1. Menos de un cuarto de la superficie terrestre de la Tierra permanece libre de impactos humanos sustanciales. Se estima que para el año 2050 esto se reducirá a menos del 10% y esto será principalmente en desiertos, áreas montañosas, tundra y áreas polares inadecuadas para el asentamiento o uso humano.
  1. Los humedales están particularmente degradados, y perdieron el 87% de su área a nivel mundial en los últimos 300 años y el 54% desde 1900.
  1. La pérdida de hábitats por la transformación y la disminución de la conveniencia de los hábitats restantes por la degradación son las causas principales de la pérdida de diversidad biológica.
  1. Entre 1970 y 2012, el índice del tamaño de la población promedio de especies de vertebrados terrestres silvestres cayó en un 38% y el de las especies de agua dulce en un 81%.

Proyecciones

  1. La población en las zonas áridas habrá aumentado de 2700 millones en 2010 a 4000 millones en 2050.
  1. El crecimiento sin precedentes del consumo, demografía y tecnología va a cuadruplicar, aproximadamente, la economía global en la primera mitad del siglo XXI.
  1. A menos que se tomen acciones urgentes y acordadas, la degradación del suelo empeorará frente al crecimiento de la población, consumo sin precedentes, economía cada vez más globalizada y cambio climático.
  1. En el futuro, se espera que la mayor parte de la degradación ocurra en América Central, América del Sur, África subsahariana y Asia.
  1. Es probable que la degradación del suelo y el cambio climático obliguen a entre 50 y 700 millones de personas a emigrar para el año 2050.
  1. Para el año 2050, la degradación del suelo y el cambio climático reducirán los rendimientos de los cultivos en un 10% como promedio a nivel mundial y en hasta un 50% en ciertas regiones.
  1. La capacidad de las praderas de mantener ganado continuará disminuyendo en el futuro, debido tanto a la degradación del suelo como a la pérdida de áreas de pradera.
  1. Se proyecta que la pérdida de diversidad biológica llegará al 38-46% para el año 2050. Los factores de pérdida de la diversidad biológica más importantes al día de la fecha han sido la agricultura, seguidos por la silvicultura, infraestructura, avance urbano y cambio climático. En el período entre 2010 y 2050, se espera que el cambio climático, la agricultura de cultivos y el desarrollo de infraestructura sean los factores de pérdida de la diversidad biológica con el mayor aumento proyectado.
  1. En un escenario de mitad de camino, se proyecta que la reducción sea equivalente a una pérdida completa de la diversidad biológica original de un área de aproximadamente 1.5 veces el tamaño de los Estados Unidos de América.

Economía

  1. El costo económico estimado de la diversidad ecológica y de los servicios de los ecosistemas perdidos debido a la degradación del suelo es superior al 10% del producto bruto global anual.
  1. Los estilos de vida de alto consumo en las economías más desarrolladas, combinados con el consumo en aumento en las economías en desarrollo y emergentes, son los factores dominantes que impulsan la degradación del suelo a nivel mundial.
  1. Estudios realizados en Asia y África indican que el costo de la inacción sobre la degradación del suelo es por lo menos tres veces superior al costo de la acción.
  1. Los beneficios de la restauración exceden los costos en una proporción promedio de 10 a 1 (estimados en nueve biomas).
  1. Los beneficios incluyen el aumento del empleo, de los gastos empresas, de la inversión local en educación y una mejora en los medios de subsistencia y la equidad de género.
  1. El impacto total que tienen las elecciones de consumo sobre la degradación del suelo en todo el mundo a menudo no es visible debido a las distancias que pueden separar a muchos consumidores y productores.
  1. La desconexión espacial creciente entre los consumidores y los ecosistemas que producen los alimentos y otros productos básicos de los que dependen ha resultado en una creciente falta de sensibilización y entendimiento de las consecuencias que tienen las elecciones de consumo en la degradación del suelo.
  1. Muchos de los que se benefician de la sobreexplotación de los recursos naturales están entre los menos afectados por los impactos negativos directos de la degradación del suelo y, por lo tanto, tienen menos incentivos para actuar.

Vínculos con el cambio climático

  1. La degradación del suelo es un causante principal del cambio climático, y se anticipa que el cambio climático será un factor principal de pérdida de la diversidad biológica (junto con la agricultura de cultivos y el desarrollo de infraestructura) hasta el 2050. 
  1. La contribución de la degradación del suelo al cambio climático incluye la liberación del carbono secuestrado en el suelo. Entre el año 2000 y el 2009, la degradación del suelo fue responsable de las emisiones globales anuales de 3600 a 4400 millones de toneladas de CO2.
  1. En los últimos 200 años, el carbono orgánico del suelo, cayó estimativamente un 8% a nivel mundial, (176 Gt C, equivalente al carbono que se perdería por desmontar un área de bosque tropical del tamaño aproximado de Australia).
  1. Sin una acción urgente, para el año 2050 se proyectan pérdidas adicionales de 36 gigatoneladas de carbono de los suelos, especialmente del África subsahariana (equivalente a casi 20 años de emisiones del sector de transporte en todo el mundo –todo el tráfico de carga y de pasajeros por tierra, aire, agua y mar). Los procesos principales incluyen deforestación y degradación de bosques, el secado y quema de turberas y la disminución del contenido de carbono en muchos suelos cultivados y en las praderas debido a la excesiva perturbación y retorno insuficiente de materia orgánica al suelo.
  1. Solo la silvicultura es responsable de aproximadamente el 10% de todas las emisiones de gas de efecto invernadero inducidas por actividades humanas y puede alterar aún más el clima a través de cambios en la reflectividad de la superficie y en la generación de partículas de polvo.
  1. En regiones montañosas y de latitudes altas, el derretimiento del permafrost y el retiro de los glaciares causarán movimientos masivos de tierra tales como desprendimiento de tierras y subsidencia de superficies (desmoronamientos, hundimientos) y mayores emisiones de gases de efecto invernadero. En los bosques, la probabilidad de incendios naturales, las pestes y brotes de enfermedades aumentan en escenarios donde se proyectan sequías y períodos calurosos más frecuentes.
  1. Los impactos del cambio climático en la degradación del suelo incluyen la erosión acelerada del suelo en tierras degradadas como resultado fenómenos meteorológicos más extremos, el aumento del riesgo de incendios de bosques y los cambios en la distribución de especies invasivas, pestes y patógenos.
  1. La fuerte interacción bidireccional entre el cambio climático y la degradación del suelo significa que los problemas se abordan mejor de manera coordinada.
  1. Algunas actividades dirigidas a mitigar el cambio climático pueden aumentar el riesgo de la degradación del suelo y de la pérdida de la diversidad biológica; por ejemplo, la expansión de cultivos bioenergéticos. Plantar árboles donde históricamente no había (forestación) puede tener un impacto similar a la deforestación, incluyendo la reducción de la diversidad biológica y la disrupción de los ciclos de nutrientes, energía y agua.
  1. Evitar, reducir y revertir la degradación del suelo podría brindar más de un tercio de las actividades más rentables para la mitigación de gases de efecto invernadero necesaria para el 2030 para mantener el calentamiento global debajo de los 2 °C, aumentar la seguridad de los alimentos y del agua y contribuir a evitar el conflicto y la emigración.

Seguridad y salud humana

  1. Cuatro quintos de la población mundial ahora viven en áreas en las que hay una amenaza para la seguridad del agua.
  1. Cada 5% de pérdida del producto interno bruto, en parte causada por la degradación, está asociada con un aumento del 12% de la probabilidad de conflictos violentos. 
  1. La transformación de los ecosistemas naturales para el uso humano puede aumentar el riesgo de enfermedades humanas como el Ébola, viruela de los monos y virus de Marburgo, algunas de las cuales se han convertido en riesgos globales para la salud, al hacer que las personas tengan contacto más frecuente con patógenos capaces de transferirse de huéspedes silvestres a huéspedes humanos. Las modificaciones en los regímenes hidrológicos afectan la prevalencia de patógenos y chimeneas que propagan la enfermedad.
  1. La degradación del suelo generalmente aumenta el número de personas expuestas al aire peligroso y a la contaminación del agua y del suelo; particularmente en los países en desarrollo. Los peores países registran índices de pérdida de vidas relacionada con la contaminación más altos que los países ricos.
  1. La degradación del suelo generalmente daña el bienestar psicológico al reducir los beneficios al equilibrio mental, la atención, la inspiración y la sanación.  Tiene impactos particularmente negativos sobre la salud mental y bienestar espiritual de los pueblos indígenas y las comunidades locales.
  1. La degradación del suelo, especialmente en las áreas costeras y ribereñas, aumenta el riesgo de daños por tormentas, inundaciones y desprendimiento de tierras, con altos costos socioeconómicos y humanos.

Opciones correctivas

  1. Las respuestas nacionales e internacionales a la degradación del suelo a menudo se enfocan en mitigar el daño ya causado. Las políticas normalmente están fragmentadas en naturaleza y dirigidas a factores específicos y visibles de degradación dentro de sectores específicos de la economía y aislados de otros factores.
  1. La degradación del suelo es pocas veces, o nunca, el resultado de una sola causa y por lo tanto solo puede abordarse por medio del uso simultáneo y coordinado de diversos instrumentos de política y de respuestas a niveles institucionales, gubernamentales, comunitarios e individuales.
  1. Evitar, reducir y revertir la degradación del suelo es esencial para lograr la mayoría de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los apoyaría sinérgicamente a casi todos. 
  1. Los administradores de las tierras, incluidos los pueblos indígenas y las comunidades locales, juegan roles clave en el diseño, implementación y evaluación de las prácticas sostenibles de administración del suelo.
  1. Las estrategias comprobadas para detener y revertir la degradación del suelo incluyen:
  • La planificación urbana, volver a plantar especies nativas, el desarrollo de infraestructura ecológica, la restauración de suelos contaminados y sellados (por ejemplo, debajo de asfalto), el tratamiento de las aguas residuales y servidas y la restauración de los cauces de los ríos.
  • Información más accesible y de mejor calidad sobre los impactos de los productos básicos comercializados.
  • Las agendas de políticas coordinadas que alienten simultáneamente el consumo más sostenible de productos básicos provenientes de la tierra.
  • La eliminación de incentivos perversos que promuevan la degradación -subsidios que recompensen la sobreproducción, por ejemplo- y la implementación de incentivos positivos que recompensen la adopción de prácticas sostenibles de administración del suelo.
  1. Entre los ejemplos de prácticas y técnicas debidamente probadas, tanto tradicionales como modernas, para detener la degradación de las tierras para la agricultura se incluyen:
  • Praderas:
    • Evaluaciones y monitoreo de la condición y capacidad del suelo
    • Manejo de la presión de pastoreo
    • Mejora en los cultivos forrajeros y pastura
    • Manejo de silvopastoreo
    • Control de malezas y pestes
    • Las praderas con pastoreo tradicional en muchas regiones áridas se beneficiaron al mantener regímenes apropiados de incendios y al reponer o desarrollar instituciones y prácticas locales de manejo del ganado. Diversas técnicas activas o pasivas de restauración y manejo de bosques lograron conservar la diversidad biológica y evitaron la degradación forestal; mientras producían múltiples beneficios económicos, sociales y ambientales.
  • Combatir la degradación del suelo causada por especies invasoras implica la identificación y monitoreo de las rutas de invasión y la adopción de medidas de control y erradicación y (mecánicas, culturales, biológicas y químicas). 
  • Las respuestas a la degradación del suelo por la extracción de recursos minerales incluyen:
    • administración in situ de los desperdicios de la minería (suelos y agua)
    • recuperación de la topografía del lugar donde se encuentra la mina
    • conservación y reposición temprana de la capa superficial del suelo
    • medidas de restauración y rehabilitación para recrear los ecosistemas en funcionamiento de humedales, bosques y pastizales, entre otros.
  • Respuestas efectivas para evitar, reducir y revertir la degradación de humedales incluyen:
    • controlar las fuentes puntuales y difusas de contaminación
    • adoptar estrategias de gestión integradas del suelo y del agua; y
    • restaurar la hidrología del humedal, la diversidad biológica y las funciones del ecosistema a través de medidas pasivas y activas de restauración, como humedales construidos.

 

Comentarios sobre la

Evaluación en materia de degradación y restauración del suelo de IPBES

“La evaluación en materia de degradación y restauración del suelo realizada por IPBES es una llamada de atención para todos nosotros. Muestra la alarmante escala de transformación que los seres humanos impusimos sobre la tierra y la naturaleza cambiante de las fuerzas que impulsan la degradación del suelo. Vivimos en un mundo cada vez más conectado, pero como consumidores vivimos más lejos que nunca de los suelos que nos mantienen. Abordar la degradación del suelo lugar por lugar no es suficiente cuando el consumo en una parte del mundo influye sobre el suelo y las personas en otra parte del mundo. El objetivo global de Neutralización de la Degradación del Suelo exige una nueva agenda sobre el suelo que garantice que podamos manejar estas dinámicas de manera efectiva, sostenible y equitativa".

  • Monique Barbut, Secretaria Ejecutiva de la Convención de las naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD)

“El uso no sostenible del suelo está causando cicatrices en la Tierra por generaciones. Nos está costando miles de millones, está impactando la salud humana y contribuyendo al cambio climático. Este informe, presentado por la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas, se trata de un esfuerzo integral para desarrollar evidencia científica confiable para que podamos tomar mejores decisiones sobre el suelo, por nuestra gente y por nuestro planeta".

  • Erik Solheim, Director Ejecutivo del Programa de la ONU para el Medio Ambiente

Este informe demuestra los desafíos a los que nos enfrentamos debido a la degradación mundial del suelo y el impacto sobre la vida humana si este problema crítico no es abordado de manera urgente. En este momento es esencial que transformemos las recomendaciones del informe en acciones tangibles. Para hacerlo, tendremos que poner la diversidad biológica y el bienestar de las personas en el corazón de la toma de decisiones y promover la interacción entre todos los sectores de la sociedad. La UNESCO jugará su rol al aportar experiencia y al movilizar sus recursos y redes para construir estos puentes entre la cultura, la educación, la ciencia y el conocimiento local e indígena.

  • Audrey Azoulay, Directora-General de UNESCO

 “La degradación de los recursos de la tierra socava nuestros esfuerzos para terminar con el hambre. La Evaluación en materia de degradación y restauración del suelo será una guía importante para nuestros socios en el país y también para la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), ya que se apoya en la mejor experiencia científica y local disponible. Manejar los recursos del suelo es crítico para garantizar nuestra visión de agricultura y alimentación sostenible y estamos contentos de haber contribuido en este esfuerzo. Un suelo sano es la columna vertebral de todo sistema alimentario sano”.

  • José Graziano da Silva, Director-General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

“Cada año se pierden alrededor de 12 millones de hectáreas de tierra por la degradación. Además de dañar el bienestar de por lo menos 3200 millones de personas, la degradación del suelo cuesta más del 10% del producto interno bruto global anual en servicios de los ecosistemas perdidos como evitar la escorrentía de nutrientes nocivos en riachuelos o disminuir los efectos de inundaciones. Detener y revertir las tendencias actuales de la degradación del suelo podrían generar hasta USD 1.4 billones por año de beneficios económicos y ser de mucha ayuda para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

  • Achim Steiner, Administrador del PNUD